Agostada el alma
Se agosta el alma mía
sin el riego de tus besos
¡Qué esperar de la vida!
si porfían los recuerdos!
En el campo umbrío
moran los latidos
con el loco frenesí
con que ha vivido
tu cuerpo junto al mío.
Se agosta el alma mía
sin el riego de tus besos
¡Qué esperar de la vida!
si porfían los recuerdos!
En el campo umbrío
moran los latidos
con el loco frenesí
con que ha vivido
tu cuerpo junto al mío.

